El futuro del Istmo que ya vimos en Querétaro

El 20 de junio de 2026, el alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, confirmó una carta de intención para instalar un centro de datos y un proyecto de investigación en uno de los Polos de Desarrollo. En un hecho relacionado, el 13 de julio de 2026, en presencia de la gobernadora Rocío Nahle, se anunció la planta de Gas Natural Licuado PODEBI Coatzacoalcos II, con una inversión superior a 2,000 millones de dólares, por la empresa mexicana Ursus Energy con inversionistas de Estados Unidos, Canadá y Corea del Sur. La economía de datos, con toda su sed de energía, aterriza en el Istmo.

Imagen conceptual generada con IA; no corresponde a una instalación real.

Para entender lo que esto significa, hay que voltear la vista a Querétaro, que concentra el 72% de los centros de datos de México. Empezando con un solo centro en 2003, ahora operan 19, con una expansión planeada a 39 para 2035, un crecimiento del 1900%. Todos los grandes nombres del mundo de los hyperscalers (empresas capaces de operar centros de datos a escala masiva y global) se encuentran ahí: Amazon, Google y Microsoft, que opera allí la primera “región de nube hiperescala” en español de América Latina. Hay también otras empresas menos conocidas que se aprovechan de la infraestructura energética, la conectividad de la región y las generosas facilidades del gobierno local: en 2023, el gobernador Mauricio Kuri transfirió 518,470 m² de terreno estatal a la empresa CloudHQ mediante fideicomiso; la empresa aportó apenas 1,000 pesos. En términos de dinero, la inversión ha sido espectacular: más de 15,000 millones de dólares acumulados en el estado. Y vendrá más, no solo a Querétaro, sino a todo México.

Lo que en México todavía se celebra como un logro se ha vuelto un problema en la política local de Estados Unidos. Hay un rechazo fundamental a la construcción de nuevos centros de datos, por sus impactos ambientales, su sed de agua y su necesidad energética, que aumenta significativamente los precios de electricidad en las regiones donde se instalan. Eso ha vuelto a la población en su contra y dificulta la construcción de nuevos proyectos: al menos 75 proyectos por 130,000 millones de dólares fueron bloqueados o retrasados en el primer trimestre de 2026. Y no solo eso: en una economía marcada por la incertidumbre, las promesas de la IA de reemplazar empleos mientras enriquece a un puñado de empresarios los han vuelto blanco de un rechazo popular que trasciende fronteras políticas. Más de 300 ciudades y condados tienen moratorias contra su construcción, y encuestas recientes muestran 71% de rechazo social a su concentración y operación. .

Buscando otros lugares, ese capital encuentra en México un ambiente hospitalario, y no por casualidad. El sector automotriz, columna tradicional de la inversión extranjera en México, se desploma por los aranceles de la administración Trump: las exportaciones automotrices a Estados Unidos cayeron 11.3% en el primer trimestre de 2026, una pérdida de 4,870 millones de dólares; los autos terminados cayeron 22%. General Motors despidió a 1,900 trabajadores en su planta de Ramos Arizpe, Coahuila; Nissan anunció el cierre de su planta en Morelos. Bloomberg lo resumió en mayo de 2026: el sector automotor pierde peso frente a equipos informáticos. Desesperado por reemplazar la inversión caída, México quiere darles la bienvenida a los centros de datos, frenado sólo por su capacidad de generar la energía necesaria para operarlos. El resultado ya se ve en Querétaro, Jalisco, Monterrey, Tijuana, y en un futuro no muy lejano, también en el Istmo.

Que el primer anuncio haya sido del lado de Veracruz, en Coatzacoalcos, y no del lado oaxaqueño, responde más a factores sociales que a factores físicos. Mota Engil, la empresa originalmente concesionaria de varios Polos de Desarrollo, renunció a al menos dos de los ubicados en Coatzacoalcos; uno de ellos fue reasignado a Ursus Energy, que avanzó rápido hacia el proyecto de gas natural. El tercer polo, en Salina Cruz, Oaxaca, sigue en manos de Mota Engil, pero sin noticias públicas de avance en su construcción. La violencia agrava el estancamiento: Juchitán es, según datos oficiales, el quinto municipio más violento de México, con la propia Fiscalía de Oaxaca reconociendo que la inseguridad creció específicamente por el Corredor Interoceánico. Pero una vez resueltos, o simplemente disimulados, estos problemas, la mesa está puesta para que las empresas de centros de datos aprovechen la producción de energía eólica del Istmo, junto con su ubicación estratégica.

Para vislumbrar ese futuro, hay que volver otra vez a Querétaro. El estado ocupa el sexto lugar nacional en estrés hídrico pese a ser el principal polo de centros de datos del país. Y eso importa, porque el agua es una de las grandes preocupaciones en la ubicación de estos centros. Los centros de datos la consumen de dos formas. La directa es la que se bombea para enfriar los servidores. La indirecta es la que casi nadie menciona: el agua necesaria para generar la electricidad que los alimenta. Según el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en 2023 los centros de datos de Estados Unidos consumieron 64,000 millones de litros de agua directamente, pero 798,000 millones de litros indirectamente a través de su electricidad, casi 12 veces más. Querétaro es el ejemplo perfecto de por qué esa distinción importa: su crecimiento depende de plantas de suministro energético estable, como la de gas natural licuado anunciada en Coatzacoalcos, todas con sus propios derechos de extracción de agua y sus grandes extensiones de tierra. Una investigación del Observatorio Latinoamericano de Centros de Datos documentó que Ascenty, uno de los grandes operadores en el estado, accede al agua mediante convenios con una empresa identificada como “Universidad de Arkansas”; una solicitud de transparencia reveló que esa empresa recibió en 2016 la cesión de concesiones por 350,000 metros cúbicos de agua, sumados a otros 250,000 ya conocidos. Microsoft, por su parte, tiene una concesión anual de 25,000 metros cúbicos obtenida por transferencia entre particulares, en una zona donde el acuífero del Valle de Querétaro ya está en condición de estrés.

En Querétaro, la industria de centros de datos intensificó patrones históricos de despojo relacionados con ejidos, áreas protegidas, fuentes de agua y acceso a energía. El propio balance económico es revelador: el proyecto de CloudHQ, con 4,800 millones de dólares de inversión, generará 900 empleos permanentes, lo que equivale a más de 5 millones de dólares de capital por cada puesto de trabajo creado, una cifra que muestra cuán poco intensiva en empleo es esta industria frente a otros sectores que México ha buscado atraer. Repetir ese patrón en el Istmo, una región con fuertes conflictos sociales y competencia por el agua entre centros urbanos, agricultura e industria, solo aumentaría la conflictividad de la zona.

La presidenta Claudia Sheinbaum declaró, el 18 de agosto de 2026, que México “no necesariamente… debe ser el centro de datos de otros lugares del mundo” por el alto consumo de energía y agua, e insistió en que el crecimiento debe ser “ordenado y limitado”. La pregunta para el Istmo no es si esa inversión va a llegar. Es si va a llegar aprendiendo del costo que Querétaro ya demostró, o repitiéndolo con años de retraso.


FUENTES

Alcaldía de Coatzacoalcos (20 jun. 2026). Declaración del alcalde Pedro Miguel Rosaldo García sobre carta de intención para centro de datos.

Gobierno de Veracruz / Secretaría de Economía (13 jul. 2026). Anuncio de PODEBI Coatzacoalcos II, Ursus Energy.

FixData (28 dic. 2025). Crecimiento de Data Centers en Querétaro.

Milenio (jul. 2026). Querétaro concentra 72% de los Data Centers de México.

Mexico Business News / Proyectos México (sept. 2025). Inversión de CloudHQ, transferencia de terreno estatal, 900 empleos permanentes / 7,200 de construcción.

Expansión, con datos de la Oficina del Censo de EEUU (2026). Caída de exportaciones automotrices México-EEUU, Q1 2026.

Bloomberg (26 may. 2026). Aranceles de Trump frenan el avance del plan industrial de México, cita sobre sector automotor vs. equipos informáticos.

Gallup (2026). Encuesta de rechazo social a centros de datos en EEUU.

Insurgencia Magisterial / Índice Político (ene. 2026). Reportaje crítico sobre avance de los Polos de Desarrollo, Mota Engil.

Fiscalía General de Oaxaca (may. 2026). Reconocimiento de aumento de violencia por el Corredor Interoceánico; Juchitán como quinto municipio más violento.

SEMAR, Operación Sable (feb. 2025-abr. 2026). Desmantelamiento de “Los Cromo”.

Meganoticias (2 jun. 2026). Concesiones de agua de Ascenty y Microsoft en Querétaro, investigación del Observatorio Latinoamericano de Centros de Datos (Mariana Lorena García Estrada).

Ricaurte Quijano, P. y Roldán Soria, T. No es sequía, es saqueo: Querétaro, “el valle de los centros de datos”. tramas.digital.

Lawrence Berkeley National Laboratory (2024). Consumo de agua directo e indirecto de centros de datos en EEUU, 2023.

Infobae (18 ago. 2026). Declaración de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre centros de datos, agua y energía.

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